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Este Santuario, según
la inscripción latina que se encuentra en la base de su bóveda, fue
construido por la Orden religiosa de los Templarios:
"A TEMPLARIIS CONSTRUCCTUM. IAM CUPIDITAS
DESTRUXIT A. 1310. FLORENS VERA PIETAS RESTITUIT, REEDIFICAVIT & AUXIT
A. 1644".
Traducido del latín a nuestra lengua es:
"Construido por los Templarios. La codicia lo destruyó ya en el
año 1310. Floreciendo la verdadera piedad la reparó, reedificó y
acrecentó en el año de 1644".
Tiene planta de cruz latina, con tres naves. De ellas, la central,
tiene bóveda de medio cañón, y su altura es superior a la de naves
laterales, cuya bóveda es de crucería. Todas las naves están
sustentadas en gruesos pilares de piedra. Su cabecera es plana, con
una cúpula sobre pechinas, situada sobre el altar principal, en donde
se encuentra la imagen de la Virgen. Rodeada todo el edificio un
pórtico formado por columnas de tambores. Los originales son de orden
dórico. Estos pórticos intentaban recordar al Templo de Salomón, así
como proteger y cobijar a los peregrinos.
Su orientación es hacia el Este, la salida del Sol, pues en esa
dirección se encuentra Jerusalén, donde murió Jesucristo, luz y sol
para todos los cristianos.
De las tres puertas que posee el edificio, la del Sur es la más
ornamentada: realizada en piedra, y formando arcos ligeramente
apuntados con pequeñas archivoltas que actúan como jambas, está
enriquecida con decoración vegetal.
Sus tejados, a dos aguas y con diferentes alturas, plantean un
gracioso y bello juego de volúmenes.
En una descripición del año 1.478 se dice:
Ya en las Relaciones topográficas de Felipe II encontramos:
"Dijeron que en el término de esta villa hay una ermita que
se llama Nuestra Señora de la Vega, que es a media legua de esta villa
y que es muy antigua, en la cual el día de la Natividad de Nuestra
Señora se junta gran número de gente de todos los pueblos comarcados
que vienen a ella, y que en tiempo pasado había en ella monasterio de
frailes e que se platica haberse hecho muchos milagros e que han
sanado muchos de dolencias e quebrancías de brazos y piernas y mamas,
y sordos y mudos, y hay muestras de cera, e que esta ermita en las
letanías de cada año van de muchos lugares en procesión e que hacen
sus comidas y tienen sus votos, y es ermita de grande devoción".
En el mismo documento elogian el retablo - hoy desaparecido -
mandado hacer por Jorge Manrique, y dicen también:
"Se platica que junto a la ermita... había una carrasca que
manaba aceite para todo el gasto de la ermita"
(Relaciones topográficas de Felipe II: año 1.565. Biblioteca real
Monasterio de San Lorenzo de El Escorial).
En la citada visita de 1.474, los visitadores de la Orden de
Santiago, hacen constar:
"Antes de la entrada del cuerpo de la Yglesia está un
grande corral cercado de piedra, será en estas tres olivas grandes, al
pie de uno de ellos está un altar para decir misa el día de Santa
María de setiembre, ques la advocación de la dicha ermita, porque la
gente ese día no cabe dentro en la Yglesia"
(Libro de Visitas de la Orden de Santiago. Archivo Histórico
Nacional).
En el interior, junto a la puerta
norte, se encuentra una piedra de alabastro, con unos caracteres
difícilmente descifrables debido a su mala conservación, no se sabe,
pues con certeza si se trata de una estela funeraria, de una lápida de
altar, o bien de alguna oración o poema; así como no ha sido posible
saber a que alfabeto pertenecen sus signos si árabe, hebreo o incluso
algún otro desconocido, ¿quizás el alfabeto secreto que usaban los
templarios?
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